Cómo congelar y descongelar el kéfir

No todos los amantes del kéfir saben cuál es el mejor método para guardar su probiótico cuando se van de viaje o cuando están unos días sin tomarlo. Si eres uno de ellos, has llegado al lugar indicado.

En este artículo te vamos a enseñar cómo congelar y descongelar el kéfir de tal manera que se mantenga con la mejor salud posible. ¡Sigue leyendo!

Lo primero, ¿Se puede congelar el kéfir? ¿Y los nódulos?

En cocina, es muy común preparar alimentos y después congelarlos para tomarlos posteriormente, pero el kéfir es diferente, ya que los expertos aconsejan tratar de evitar congelarlo, tanto el de leche como el de agua.

En el caso del kéfir de búlgaros, porque es bastante difícil descongelarlo bien sin que aparezcan grumos, y en el caso del preparado con tíbicos, porque este pierde parte de sus propiedades.

Como congelar y descongelar el kefir

Aún así, si vas a estar unos días fuera y la única opción que tienes es tirarlo a la basura, sí que podrías congelarlo, pero no es lo aconsejable.

También podría interesarte saber cómo saber si el kéfir está muerto.

Ahora bien, lo que sí puedes hacer es congelar los granos de kéfir, ya que los expertos dicen que, si no vas a usar los nódulos por un periodo superior a 15 días, la mejor manera de conservarlos es en el congelador.

Cómo congelar el kéfir de leche correctamente para guardar

Conservar este tipo de granos será un poco distinto de los de agua. Deberás tener mucho cuidado para evitar que se dañen o incluso que mueran.

Ten en cuenta que si se estropean deberás conseguir más, ya sea haciendo tus propios cultivos o comprándolos. Para congelar el kéfir debes seguir estos pasos:

  1. Lavar bien los nódulos con agua. Es importante que sea un agua baja en sales minerales, sin cloro y con el menor tratamiento antibacteriano posible, ya que esta podría dañar los granos. Te recomendamos este artículo sobre cómo lavar el kéfir.
  2. Escurrir bien durante 10 minutos en un colador de plástico.
  3. Introducir los búlgaros en un recipiente de cristal hermético para evitar que entre el aire.
  4. Colocar este recipiente dentro de otro recipiente para que los gránulos no mueran congelados. El frío del congelador podría penetrar en el primer recipiente y acabar con ellos, así que es mejor prevenir.
  5. Meter en el congelador durante el tiempo que quieras conservarlos. Es importante que el tiempo de congelación no sobrepase los 18 meses, ya que podrían perder sus propiedades. Lo recomendable es a los 12.
  6. Cada 2 meses abrir ambos recipientes durante unos segundos para que salgan los gases propios de la fermentación. Este paso es muy importante, sobretodo en los búlgaros.

Como puedes apreciar, mantener los nódulos de kéfir en el congelador es muy sencillo. Tan solo debes tratar tus gránulos con cuidado para evitar hacerles daño y que así no mueran. Si tienes eso en cuenta, no deberías tener ningún problema.

Como descongelar kéfir de agua y leche

Cómo congelar el kéfir de agua y los tíbicos

Para congelar kéfir de agua deberás seguir los mismos pasos para conservar el de leche, tan solo hay 2 diferencias. En primer lugar, no es necesario limpiar demasiado los tíbicos, ya que estos no están impregnados de leche como los búlgaros.

En segundo lugar, tampoco hará falta que abras los recipientes cada 2 meses, ya que la fermentación de estos pequeños es más lenta y les será imposible llevarla a cabo. Sabiendo estas 2 cosas, ya puedes congelar también tus tíbicos.

Cómo descongelar, reactivar y regenerar el kéfir y los nódulos

Descongelar tus gránulos también es muy sencillo, incluso más que congelarlos. Este proceso vale tanto para los búlgaros como para los tíbicos y es muy rápido. Deberás seguir estos pasos:

  1. Retirar ambos recipientes del congelador.
  2. Ponerlos a temperatura ambiente durante una noche entera para que se descongelen poco a poco. Es importante colocarlos en un lugar donde no vaya a darles la luz solar por la mañana, sobretodo en el caso del kéfir de agua,
  3. Una vez descongelados, colocarlos en un recipiente de cristal con leche (en caso de los búlgaros) o agua y azúcar (en caso de los tíbicos) para reactivarlos. Trata de poner menos gramos de nódulos por litro de líquido de lo que sueles poner normalmente, así conseguirás reactivar los granos más rápidamente.
  4. Para regenerar bien el kéfir, tan solo deberás comenzar otra vez a usar esos nódulos para fermentar la leche / agua y hacer tu propio kéfir. Las primeras veces es importante poner un poco más de leche y de azúcar para darles energía y reactivarlos bien. La primera fermentación, seguramente tenga peor sabor que de costumbre, pero a partir de la segunda volverá a la normalidad.

¿El kéfir congelado pierde sus propiedades y beneficios?

No te preocupes por estropear tus queridos gránulos probióticos porque esto no ocurrirá. Es imposible que, si sigues las recomendaciones y pasos que te he explicado, tus pequeños nódulos mueran.

Además, ten en cuenta que no están matando las colonias de bacterias, por lo que las propiedades y los beneficios no se perderán.

En el caso de que congelaras tus nódulos sin añadir el segundo recipiente, entonces sí que los perderían, pero con este método no tienes de qué preocuparte.

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